Era un mamífero herbívoro que solo podía encontrarse
en las montañas azules a grandes alturas. Sus patas eran delgadas y alargadas y
se desplazaba dando pequeños saltos. Eran agiles y poseían un gran sentido del
equilibrio. Su pelaje era corto y de color pardo con dos líneas negras que
recorrían su lomo de la cabeza al rabo. El rasgo más particular de los mulús
eran sus cuernos, que si bien eran dos parecían ser solo uno, porque se unían y
entrelazaban en su base. La cornamenta de un mulú podía llegar a medir hasta 8
pulgadas. La altura de estos animales raras veces superaba la de 22 pulgadas.
Eran capaces de vivir casi 30 años y las hembras y los machos eran muy
similares por lo que era difícil distinguirlos. Vivian en manadas de hasta 40
individuos y los mayores protegían a las crías.
Procedencia y distribución:
Montañas azules norte de Feceria y Niceria sur
de Koria.
Utilización y consumo:
Cazar un mulú era difícil por lo que los
cazadores no acostumbrar ir por ellos. Su carne era fibrosa y escasa y no
representaban una gran presa. Su cornamenta no obstante se utilizaba para la
fabricación de instrumentos musicales de viento. Los cuernos utilizados para
tal fin solían ser tomados de restos de animales muertos hace tiempo y no
cazados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario