Era una gema divina única en
forma de perla gigante que fue el regalo de Simú a su hija Krinshá. Según la
leyenda Simú amaba a su hija Krinshá más que a nadie y le regaló esta joya que
le garantizaba que nada ni nadie podía lastimarla mientras estuviese en el
océano. Un día cuando Krinshá la estaba exhibiendo una ballena, llamada Yubaa,
la robó. Desde entonces Yubaa es inmortal inmune a los daños de las demás
criaturas pero despreciada por todos por el crimen cometido.
Referencias:
1) Se lo nombra en el cuento corto “Viaje a la isla del alba”.
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