(1252-?
CF) Semi dios. Oriundo de Nevaria.
Elahara,
monje de la luz.
Integrante
de LODGA.
Su
cabello era negro y grueso y lo usaba corto. Era delgado y de estatura media.
Vestia de blanco con un jubón con detalles en hilos celestes y plateados. Doce
generaciones atrás el dios Sehitu de las tormentas se juntó con una mortal. Él
era el último descendiente de la prole del dios. Era capaz de lanzar rayos
eléctricos por las manos y de viajar en la tormenta, permitiendo aparecer en
cualquier lugar que esta alcance. Poseía una espada que fue regalo de Neilad
que utilizaba para canalizar su poder divino. Se hace una referencia sobre que Betu jamás ha
montado a caballo.
“(…)
era delgado y un poco más alto que Neilad. Sus cabellos eran negros y gruesos y
los llevaba muy cortos. Vestía un atuendo similar al de Neilad ya que era en su
totalidad blanco. Exceptuando por algunos bordados en celeste e hilos de plata
que adornaban su jubón. No llevaba armadura alguna y portaba en su mano derecha
una espada fina cuyo ancho era el de tres dedos y que su empuñadura parecía
haber sido derretida y fundida contra la hoja. Un delgado cinturón blanco
colgaba de su cadera y llevaba ahí la funda de su extraña espada.”
(cI/10).
Aparece ante el rey orco y tras matar a
varios de sus guardianes, lo enfrenta. Murgthiz está para ese momento armado con
Grurdahara y con el escudo de la orden y fácilmente se defiende de los ataques
de Betu al punto de que este parte su espada al golpear el escudo intentando
herir al rey orco. Entendiendo que no será capaz de matarlo escapa para
rescatar a Neilad que era prisionero de los orcos. Pero el hombre se había
liberado y aunque a punto de morir todavía enfrentaba a su captor. Neilad le
había ofrecido conseguir el perdón de los hombres a los orcos que habían sido
traicionados por su rey si estos lo llevaban a la fortaleza de Fenor y estos
aceptan intimidados por el hombre dios. En su camino Betu vuelve a fundir su
espada con la parte que se había desprendido ayudado por su poder. Luego de
encontrarse con los caballeros de Fenor los orcos son presentados al rey Urael
que los envía a las mazmorras porque no comprendía todavía lo que estaba
sucediendo. Betu que había prometido a Neilad que se encargaría de que los
orcos no sufrieran daño si estos cumplían con su palabra se queda con ellos a
protegerlos en la prisión. Finalmente se une a los soldados de Fenor contra el
rey orco y tras vencer a varios orcos en batalla mata a Glansh-Briver
calcinándolo con sus rayos. Tras la batalla Betu regresa al palacio de plata a
sanar y festejar junto con varios de los integrantes de LODGA, en la nave de
Maz.
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