(Magia blanca)
La
poción de curar era una de las más comunes recetas elaboradas por casi todas
las culturas, incluso las brujas humanas. Al ingerirla o verterla sobre una
herida esta era capaz de sanar a quien la recibiera. No obstante sus
capacidades curativas eran generales y no específicas. No servía para curar
envenenamientos o heridas mayores, que requiriesen sutura. Tampoco podían sanar
un hueso roto o enfermedades en general como por ejemplo la rabia. Aun así era
capaz de recuperar el cansancio mejorar síntomas como la fiebre o la tos, curar
infecciones por hongos, cicatrizar raspones, o aliviar la hinchazón producida
por golpes o esguinces.
Efectiva para ogros, elfos, humanos, animales y orcos.
Los
enanos se veían beneficiados por ella pero no en la misma magnitud que las
otras razas.
Era
letal para la raza Fungí debido a la naturaleza de los mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario