Hija de Dianiaeris
y Furadfreitudjiaris el ermitaño. Poseía
nueve pares de patas, dos pares de antenas y branquias expuestas que la
ayudaban a respirar bajo el agua. Era incapaz de salir a la superficie, y se
había refugiado en el fondo del mar cerca de donde moraba su padre. Era un poco
más pequeña que un hombre y se decía que podía hablar en cualquier idioma o
hacerse entender por todos.
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