lunes, 30 de noviembre de 2015

Lobos del desierto de Gull



De todos los reinos humanos de Kiem, Gull era el más grande en cuanto a la extensión de su territorio, también el más inestable en cuanto a su situación política. En el sudeste del reino muy alejado del resto de los reinos se encontraba el desierto de Gull. El desierto separaba a las minas de oro del sur en las montañas del fin del mundo, de las grandes metrópolis del norte con los grandes puertos del mar de Eiriz. Este desierto inhóspito era el refugio de un clan de mercenarios y saqueadores conocidos como los lobos del desierto de Gull.


Los primeros registros de ataques del clan de los lobos del desierto datan de 1046 del calendario de Finvir. El origen exacto es desconocido. Aunque en un principio se opusieron a los gobernantes legítimos de las tierras de Gull por ser estos crueles y esclavistas, progresivamente el clan fue adaptándose a las necesidades de vivir en el desierto ayudándose de saqueos a caravanas y prestando servicios a señores feudales en batalla. No obstante, no conocían otra ley que la de su espada y no defendían otra causa que la de su existencia. Su lealtad a sus compañeros dependía de su necesidad para sobrevivir y rápidamente identificaban a un líder, el más fuerte, aquel que hubiera demostrado mayor grandeza en batalla. Ellos no cultivaban, no criaban ganado, no leían o escribían, no estudiaban las estrellas, ellos solo tenían sus armas y por ellas vivían y morían. Los nuevos integrantes de las filas eran los niños capturados de las caravanas o de las ciudades, que desde que eran pequeños eran criados en la violencia. Victimas que luego serían victimarios.


El único oficio que desarrollaron fue el de la herrería. Las armas que fabricaban eran excelentes y solo las recibían los más destacados, el resto utilizaba las armas que habían levantado de los botines de sus batallas.

Aunque estaban preparados para usar prácticamente cualquier arma, preferían la espada de dos manos y los Kirils, armas de mano arrojadizas que zumbaban sembrando terror en sus enemigos. Se entrenaban también en la lucha sin armas caracterizándose su estilo por atacar zonas vitales y quebrar huesos rápidamente por medio de palancas.

Vestían generalmente armaduras ligeras de cuero negro, con pocas protecciones metálicas, que no le garantizan una gran protección contra proyectiles, pero si los hacia rápidos y versátiles. Se adornaban con el pelaje de lobos negros y acostumbraban usar máscaras, para ocultar sus expresiones.


Además de ser duelistas reconocidos y temidos en todos los reinos, eran también los mejores espías. Eran buenos para trabajos furtivos y fugaces. Evitaban las batallas prolongadas o enfrentar a grandes ejércitos. Eran fríos y despiadados. El tiempo que no invertían en entrenar o atacar a las caravanas lo usaban para combatir contra los orcos de las montañas a quienes mantenían a raya pues ellos también habitaban las montañas, ocultos en las grutas, esperando a sus víctimas.


Lobos del desierto conocidos:

Nrikres
Sefit, el imbatible
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario