Hija de Simú diosa del
océano. Krinshá era la favorita de su madre y por esto le había regalado una
gema que la hacía invulnerable al daño de cualquier criatura marina o evento
que sucediera en el océano, ni siquiera el tiempo podía dañarla. Krinshá
atesoró este regalo hasta convertirse en una ostra gigante, pero eventualmente
le fue robada por Yubaa, una ballena que se convirtió en invencible al adquirir
los poderes de la gema. Krinshá se retrajo en sí misma y jamás volvió a
abrirse, pero Simú concedió a todas las ostras la capacidad de crear perlas,
sus propios tesoros aceptando que había tenido la culpa al favorecer a Krinshá
únicamente. (Viaje
a la isla del alba).
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