A Regina, a Maite y a Adrián, gracias por Las Grutas.
Sobre Gojiia y Fenor
Kiem es el mundo. El mundo que
conocen los hombres, al menos. Más allá de Kiem hay otros mundos, pero que a
los hombres no les importa. En Kiem alguna vez hubo un reino llamado Gojiia que
se formó cuando un líder militar llamado Uner, unificó a muchas tribus pequeñas
de hombres que peleaban entre sí. Ese reino creció tras las generaciones y se
formó un imperio, que conquistó a otros reinos. Se impuso su idioma y así los
hombres comenzaron a llamarlo el idioma común. Los habitantes de los reinos
conquistados fueron olvidando sus propias lenguas. Los Gojiien adoraban a la
diosa Luna, Irus. Pero otros hombres de otros reinos adoraban a otros dioses.
El poder corrompe y los gobernantes del imperio Gojiien se volvieron tiránicos,
y tras años de corrupción fueron perdiendo su poder. El imperio se disgregó.
Muchos reinos se independizaron y Gojiia misma se dividió. Al oeste surgió
Denjiia que seguiría adorando a la diosa Irus pero al este la región se llamó
Gono y estos hombres aceptaron unirse a otros reinos bajo la condición de
respetarse mutuamente y tolerar sus diferencias culturales y raciales. Estos
hombres aceptaron el culto al sol el dios Kun o Ko como lo llamaban en Koria. Y
pactaron el respetar muchas leyes que otros reinos jamás aceptaron, para no
repetir los errores del pasado. La ley de Irusvin, por ejemplo, permitía que
las mujeres pudiesen ser reinas sin estar casadas y que su descendencia pudiera
adoptar el nombre de su familia. Pero de todas las leyes las más importantes
eran la que se habían decidido en el momento de la alianza, las diez leyes.
Este código imponía como máximo castigo el exilio, pues Fenor había abandonado
la pena capital como pena máxima. Había aprendido de los gobernantes tiranos a
no matar indiscriminadamente y para forjar un nuevo reino hacía falta generar
un sentimiento de unión y patriotismo, un amor hacia lo que se forma parte y
por eso, para aquellos orgullosos hombres, no había nada peor que ser
desterrado de su amado reino. Para muchos Fenor era un reino poderoso, para
otros un imperio en decadencia. Algunos deseaban llegar a este lugar, otros lo
odiaban. De los cinco reinos humanos de Kiem, Fenor era el más importante.
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