lunes, 9 de octubre de 2017

Vino de reyes



Leyenda Gullien.

                La historia del tirano rey Ercis, el esclavizador, y sus cinco hijos es conocida por muchos los habitantes de Gull. Y cierto es que ningún rey después de ellos seis ha dejado de tenerla presente.

                Ercis había tomado el poder tras derrocar a otro rey, quizás tan tiránico como él. Ercis, jamás fue un libertador. Desde el primer momento fue odiado por todos en su reino. Pues lo conocían por torturar a sus enemigos y por jamás demostrar piedad. Este rey sentía envidia de sus antecesores y de sus pares en otros reinos que eran o habían sido venerados por sus logros. Ercis sabiendo que jamás tendría el amor de sus súbditos, los convirtió a todos en sus esclavos. Todo tipo de riqueza debía ser entregado a él, tomó por esposas a una mujer de cada familia, y puso a cada hombre del reino, que no estuviese arando los campos o portando una lanza  para defenderlo, a construir fortalezas, palacios y monumentos a sí mismo. 

                Rodeado de cuanto lujo pudiera facilitarse se encerró en un palacio a disfrutar. Con tantas esposas pronto tuvo descendencia. La vida en Gull siempre ha sido dura por lo que de todos sus hijos varones solo cinco llegaron a cumplir su mayoría de edad. Los súbditos del reino temían que a la muerte del rey Ercis sus hijos se disputasen el reino generando una guerra civil que sumergiría al reino en un nuevo baño de sangre. Ninguno avistaba la más mínima esperanza de que alguno de los príncipes fuese a ser un gran gobernante pues eran todos ellos tan corruptos y despiadados como su padre.
                De entre todos sus súbditos, o esclavos, Ercis había elegido a sus mejores artesanos. Entre ellos a un experto herborista y productor de bebidas alcohólicas conocido como Iram’Lun, este a su vez tenía un solo hijo llamado An´Lun que era además su discípulo. A pesar de ser esclavos ellos se consideraban afortunados pues podían dedicar su vida a lo que mejor conocían y no debían trabajar en labores forzadas y agotadoras. Gull siempre ha producido como bebidas típicas el Teeraz y el Sehzir que se extraían de la misma planta, el primero era la fermentación de sus hojas y el segundo la fermentación de sus extraños y poco frecuentes frutos. Mas estas bebidas eran desconocidas por los forasteros. En una ocasión Ercis invitó un poco de Sehzir al hermano de un rey aliando. Pero el hombre, poco acostumbrado a su sabor lo rechazó y pidió en cambio un poco de vino. Ercis desconocía la bebida que le estaban nombrando pero decidió en ese momento que pondría a Iram’Lun a producir de ella. También decidió en ese momento torturar y matar al hermano de su aliado lo que resultó en una guerra, pero a Ercis no le importó.

                Iram’Lun hizo traer vides de los reinos del norte y se esforzó en aprender todo lo que pudo de estas plantas y sobre la producción del vino. Tras los años perfeccionó la técnica y comenzó a producir vino de excelente calidad. Aprendió también lo peligrosa que puede ser la fermentación a gran escala de este fruto. El vino que se producía era poco y era solo para el consumo exclusivo del rey. Apenas unos barriles se producían al año en una bodega secreta en el palacio del rey, para que nadie pudiera robarla. El rey Ercis estaba constantemente en guerra y eventualmente tuvo que prescindir de varios de sus artesanos selectos para engrosar las filas de sus ejércitos. Así que convocó al hijo de Iram’Lun. Su esclavo le imploró que no lo hiciera pero al rey no le importó y envió al hijo de su esclavo a morir. 

                El tiempo paso e Iram’Lun jamás perdonó a su rey. Lamentó su ingenuidad al pensar que él había sido un privilegiado. Un día la oportunidad del herborista para consumar su venganza se presentó sola. El rey estaba sediento y las reservas se habían agotado, entonces fue por su esclavo a pedir vino. Iram’Lun le explicó que el único vino que había era el que se encontraba en la bodega secreta fermentándose y añejándose pero que en ese momento no tendría un buen sabor. Ercis no aceptaría un no como respuesta así que lo obligó a ir hasta la bodega junto con él a servirse vino. El rey estaba solo con su esclavo pues nadie más podía conocer la ubicación de la bodega y entró apresurado a ella dejando atrás a su esclavo. Tan pronto como lo hizo este cerró su puerta detrás. Ercis gritó pero nadie lo escuchó y en pocos minutos los gases que se desprendían de la fermentación de la uva asfixiaron al rey. Iram’Lun entonces volvió a abrir la puerta y se deshizo del cuerpo arrojándolo a uno de los barriles, confiado que todo el proceso de fermentación haría desaparecer el cuerpo. El artesano se alejó de la bodega sin contarle nada a nadie por lo que nadie supo que había sido él quien había matado al rey. Sus hijos buscaron al rey por todas partes pero lógicamente no lo encontraron. Nadie sabía que había pasado con Ercis. Los príncipes pensaron que había sido secuestrado pero nadie había pedido rescate y ciertamente no tenían intenciones de pagar suma alguna así existiese pues esta era su oportunidad de tomar el poder. Anticipando que esto sucedería y temeroso de lo que le esperaría al reino Iram’Lun tendió una trampa a los futuros reyes. Un día habiendo pasado semanas desde que el rey había desaparecido les contó a los príncipes sobre la bodega secreta y los convocó a los cinco a que se reuniesen allí a probar el vino que él había estado preparando para su padre, el difunto rey, y que ahora por ley les pertenecía. Los cinco llegaron al mismo tiempo pues confiaban más en el esclavo que en sus propios hermanos entre los cuales sospechaban unos de otros por que asumían se robarían el vino y el reino. Nuevamente Iram’Lun los hizo pasar y cuando estuvieron todos dentro salió de la bodega y cerró la puerta. Los cinco hermanos murieron allí asfixiados por el aire venenoso. El esclavo arrojó nuevamente los cuerpos a los toneles, deshaciéndose para siempre de ellos y durante años no le contó a nadie de lo que había hecho o de la bodega secreta.

                El próximo rey, un militar elegido por el pueblo de Gull siguió disponiendo de los servicios de Iram’Lun sin saber que había hecho este. Muchas teorías existieron sobre lo que había pasado con Ercis y sus cinco hijos, muchos se adjudicaron sus muertes. Cuando Iram’Lun envejeció fue vendido para ser puesto al servicio de otro soberano. Sabiendo entonces que jamás regresaría a la tierra donde había nacido contó a un hombre lo que había sucedido para que este se lo contase al pueblo de Gull.

                La bodega secreta fue encontrada y allí estaban los toneles de vino ya añejados por años. Iram’Lun solo había dejado seis toneles. No había rastros de los cuerpos y cierto es que la realeza de Gull jamás confirmó que la historia de Iram’Lun fuera cierta. El vino de esos seis toneles se almacenó en decenas de botellas y se dice que es exquisito. En cada ceremonia de coronación el nuevo rey de Gull debe de beber una copa de este vino que ellos llaman vino de coronación. Pero sus súbditos lo conocen por otro nombre, ellos lo llaman vino de reyes.

Fin.

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